Una de las fuentes de referencia básica que encontramos es Alfons Cornella, quien en 2003 publicó el libro Infoxicación.
Según el propio autor, la definición de infoxicación es la siguiente:
La infoxicación es el exceso de información. Es, pues, lo mismo que el information overload. Es estar siempre "on", recibir centenares de informaciones cada día, a las que no puedes dedicar tiempo. Es no poder profundizar en nada, y saltar de una cosa a la otra. Es el "working interruptus". Es el resultado de un mundo en donde se prima la exhaustividad ("todo sobre") frente a la relevancia ("lo más importante").Puedes encontrar más información en su web: alfonscornella.com
La expresión information overload fue acuñado en 1970 por Alvin Toffler en su libro Future Shock. Como vemos, la discusión viene de lejos.
La infoxicación Jesús Martínez
Antes de la Web lo difícil era encontrar información relevante para la tarea que buscábamos; había que recurrir a enciclopedias más o menos actualizadas, a bibliotecas y a libros de texto.
Tras la llegada de la Web todo esto cambió; de repente aparecieron cientos de páginas web en las que encontrar información, luego fueron miles de páginas, cientos de miles y millones…
Actualmente lo difícil es discernir qué es útil e interesante, hay que cribar la información para quedarnos con lo que nos resulta relevante. Tenemos blibliotecas online, blogs, foros, redes sociales, MOOCs, academias virtuales,…
Para alguien deseoso de aprender es un paraíso, el problema es por dónde empezar. Como siempre, la solución debe comenzar por esforzarnos en cultivar nuestro espíritu crítico, ¿qué hay de interesante en esta nueva información que he recibido?, ¿puede serme útil?, ¿cuándo me será útil?
Los marcadores de nuestro navegador pueden quedarse cortos para almacenar toda la información interesante que vamos acumulando. No es de extrañar que hayan aparecido nuevas herramientas para gestionar los marcadores (symbaloo, diigo, delicious,…), para filtrar los correos que recibimos (por ejemplo, la separación automática que gmail hace de los correos recibidos en las pestañas Principal, Social y Promociones, aparte por supuesto de la carpeta de Spam).
Una herramienta que vengo aplicando desde hace mucho tiempo en mi cuenta de Gmail es el uso de etiquetas y filtros para seleccionar el correo entrante y clasificarlo en función de su procedencia o de su contenido. No es una panacea universal pero ayuda a mantener más ordenados los correos recibidos.
Un nuevo concepto surge: la curación de contenidos (un barbarismo por anglicismo acuñado por profesionales del mundo del marketing). Hay que filtrar, analizar y guardar los contenidos valiosos.
Se impone revisar de tiempo en tiempo lo que hemos guardado, para analizar lo que ya no nos sirve o está desfasado o simplemente ha desaparecido (enlaces rotos). Es un proceso continuo, incesante pero sin duda enriquecedor.
Como puede verse, el tema da para mucho y no es fácil evitar infoxicarse. Al menos podemos aplicar medidas que permitan que la “enfermedad” no nos afecte en demasía.
Para terminar os dejo un enlace a un vídeo de Isaac Asimov (1988) en el que hablaba sobre el futuro de la educación, previendo lo que después sería la Web (que no surgió hasta 1993). Un visionario sin duda.
Un saludo y hasta el próximo artículo.

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